Acto 8: Al bordeMazapán casi ha acabado,
pues todo el jugo ya ha sacado
del lacrimal de sus presas.
Pero, ¡Oh!¡Sorpresa!,
Sally, sigilosa,
se le acerca, cual raposa.
El temible pastelero
reparte especias con esmero,
que caen hacia el caldero.
Ya casi ha acabado,
todo listo lo ha dejado,
y comienza el drenado.
Rápidas como el viento,
las lágrimas se derraman
en otra palangana.
Y ajeno a todo peligro,
Mazapán se asoma al foso,
por ver si queda algún poso.
Y Sally la gemela,
ahogando un grito,
¡arremete contra el maldito!
Acto 7: Un halo de esperanzaMientras en el sótano ríe Mazapán,
escalera arriba, cual gacela,
sube Sally, la gemela.
Con paso grácil y serena,
se aventura por el pasillo,
y pone rumbo al descansillo.
Por la ventana la luna,
refulge como una estrella,
y sólo está medio llena.
La gemela ve un sillón,
en mitad de un gran salón,
y libros a mogollón.
¡Es el cubil del Doctor,
donde se sienta a maquinar,
como partido a las lágrimas sacar!
Y, sobre una mesita,
copa de cristal,
algo brilla cual metal
La gemela se acerca, para descubrir
que lo que allí se ha dejado,
es el llavero del malvado.
Sally coge el manojo,
y piensa con acierto
¡Podré liberarlos con esto!
¡Ya solo resta volver,
desandar el camino
y acabar con el mezquino
del Doctor Mazapán!